Albacete, Madrid, Murcia

Pasó por mi mente esta tarde, volviendo de Madrid:

Señor, si existes y tienes potestad de actuar, dame la oferta gastronómica de Madrid, la noche albaceteña y los grillos murcianos. Reúnelos todos y dime dónde queda ese paraíso, que llego enseguida.

 

La canción de hoy: “Rubias contra morenas”

 

El coche de hoy: Porsche 918 Spyder

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Imposible por naturaleza

Pasó por mi mente el (creo) domingo de la semana pasada:

Explico primero la conclusión, luego el motivo. 

La persona, agobiada por la creciente dificultad para resolver sus tareas y disfrutar del escaso tiempo libre que éstas le deja, es de natural selectiva con todo lo que le rodea, buscando aquello que es más acorde a su personalidad. Nada que objetar, pensándolo sin profundizar. La persona odia perder el tiempo viendo una película que no le satisface. La persona rechaza planes con terceras personas que no son afines a ella. La persona no continúa leyendo un libro que no le engancha desde el principio (aquí hablo de oídas, no soy el más indicado para hablar de lectura). En resumen, la persona sabe que los días pasan rápido y teme volver la vista atrás y descubrir que se perdieron cosas por estar en otras.

 

Bien, después de esta retahila de obviedades vacías de contenido – pero verdaderas como puños – tal vez debamos plantearnos que lo que parece antagónico a nosotros, lo que no nos encaja, lo que no confiamos que pueda llegar a buen puerto, a veces lo hace porque nuestro nivel de exigencia ajena (http://bit.ly/16kDmrc) es tan bajo y la calidad de lo que hallamos tan alto que el resultado final es increible. Por eso, a veces conviene dar oportunidades esporádicas a lo imposible, a lo que las personas pensarán que no tiene sentido. La sorpresa tal vez te recompensará igual que diez resultados esperados (estadísticas no oficiales…¿cómo lo van a ser???).

 

¿Y todo esto por qué? Pues por el tema del día. Un productor madrileño llamado Matías Matesanz, sin ningún atisbo de mainstream en su expediente, generando este mash up con las Spice Girls. Imposible antes. Increíble después. 

 

La canción del día: “Wannabe” – Matías Matesanz ft. Spice Girls

 

El coche del día: Ferrari F12

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Con nocturnidad y alevosía

Pasó por mi mente ahora mismo, con los ojos a pleno rendimiento:

A las 3.32 am y casi terminando ese humilde pero trabajado proyecto instrumental, hallo en el silencio un motivo de reflexión que me deja perplejo por su aparición espontánea. Grillos de los solares de Juan de Borbón, os echo de menos, cabrones.

La canción de hoy: “Get it lucky” – Daft Punk ft. Pharell Williams

El coche de hoy: Porsche 550 (imágenes de Additive Studios)

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Casualidades

 

Pasó por mi mente hace mucho tiempo, probablemente en el siglo pasado. Hoy lo convierto en teoría…

Sé que es obvio pero si te quedas en lo superficial, en los hechos, igual no te has dado cuenta o, lo que es peor, crees que lo que voy a explicar no es cierto. Error. Sí que lo es.

Eso que los místicos denominan destino para mí es algo mucho más complicado y, por qué no decirlo, especial. Ese supuesto destino es una suma de infinitas casualidades, si entendemos la casualidad como un hecho que se dá teniendo previamente escasas probabilidades de que ocurre (definición inventada pero nada mal planteada, para qué negarlo).

Cada cosa que nos ocurre, antes de producirse, cuenta con una probabilidad mínima frente a otras de la misma naturaleza. Y eso que ocurre, si lo extrapolamos en como condicionamos con ello a nuestro entorno, provoca multitud de pequeñas casualidades que al final nos acaban llevando a un sitio, conociendo a unas determinadas personas, etc. Y todo porque cada acto se produce en un espacio temporal que afecta al espacio temporal de otras personas, no siendo el cerebro ajeno a estas variantes, por lo que se modifican las formas, la tensión, los estímulos y las sensaciones por el simple hecho de que, si en lugar de comer a las 14.00, lo haces a las 14.05 (ya tienes en ese intervalo un total de 60 segundos x 5 minutos: 300 probabilidades distintas de actuar cuando termines en función de cuando comiences) lo que ocurre a tu alrededor varía. La televisión, la cantidad de agua que bebes – estímulos – la interacción con terceras personas, etc. será distinto, pues no estamos programados, no somos ajenos y multitud de aspectos externos varían cada segundo.

Al final, lo importante de todo no es acostarte cada noche pensando en que la hora a la que te vas a la cama es casual por todo esto que he explicado (que lo es, cuidado), sino pensar que cada cosa aprendida, cada cualidad, cada defecto, cada sitio donde has estado, cada persona que has conocido, es una mera casualidad. Si además te gusta lo aprendido, quieres vivir en ese lugar, o congenias con algunas personas, será el momento de pensar que todo ello ocurre por algo*, aunque no importe el motivo.

*Esta frase un tanto lacónica creo que viene a desterrar todo lo dicho anteriormente. En cualquier caso, algunas contradicciones se atraen como los polos, y acaban formando teorías inventadas, como esta.

 

La canción de hoy: “Clin D’oeil” – Jazz Liberatorz –

 

El coche de hoy: Pagani Huayra

Pagani Huayra

Music!

 

Pasó por mi mente esta tarde, escuchando la canción del día (últimamente estoy unificando de escándalo los contenidos):

No voy a caer en la típica pregunta “¿Qué sería de nosotros sin la música?” porque es obvio que sería distinta, pero tal vez de no existir la música hubiésemos desarollado una habilidad alternativa como yo que sé, la magia, e igual seríamos capaces de teletransportarnos a nuestro antojo sin límite de distancia. Por tanto, ¿es la música la causante de la dependencia universal de los paises ricos en petróleo? No, realmente no lo creo.

Lo que realmente pasó por mi mente hace unas horas fue la dependencia de según qué sensaciones en función de la música. Recordar un mismo hecho o caer en utópicas ensoñaciones por varias notas, melodías, instrumentos y voces. No necesariamente pienso en el romanticismo que a algunos les provocan los temas de Pablo Alborán en las frías tardes de invierno, bombones y pañuelos. La misma intensidad emocional me provocan los Serbia al salir de la ducha que las instrumentales de Griffi mientras cocino un par de pechugas de pavo secas como cajas de cartón. La verdadera habilidad de la música está en que lo mismo que está siendo reproducido en una cabeza, tiene un color distinto si va con la música adecuada. La música es el payaso mimado de Mikolor. Mismo hecho, distinta emoción.

Como sé que algún día releeré esto y pensaré, ¿qué estás diciendo, Miguel? no está de más sacar a relucir la conclusión de todo esto, y es que, aunque parezca contradecir todo lo anterior, a veces la música no es necesaria para endulzar lo que ya sabe bien, siempre que el payaso de Mikolor sigue radiante aun cuando no haya música.

 

La canción del día: “Su día libre” – Quique González

 

El coche de hoy: Lamborghini 400 GT (1967)

1967-lamborghini-400-gt

Make my day happy

 

Pasó por mi mente ahora mismo, escuchando la canción del día (gracias FJSM):

Cuando se multiplican los flashbacks, las impresiones de haber estado ahí, cuando en circunstancias antagónicas se acaba volviendo al mismo escenario mental, cuando al abrir el garaje surge una sonrisa que evoca mil anécdotas y no es por ese coche en sí, cuando en la inagotable independencia existe un espacio latente, cuando los filtros de exigencia, de inconformismo ilimitado, de sensibilidades rectangulares y de lo que haya pasado por la mente sean tan altos como insuperables desde varios años atrás, cuando se admita la frialdad extrema como consecuencia de un antes y un después…cuando todo esto pasa, se hace imprescindible el control de los pasos y los impulsos, así como el momento de pensar, decidir y, sea cuando sea, actuar.

 

La canción de hoy: “Let me move you” – Jimi Hendrix –

 

El coche de hoy: Ferrari Dino 256 GT

Ferrari 246 Dino GT

The Beatles

 

Pasó por mi mente ayer, camino de Guardamar:

Que los Beatles fueran albaceteños. Lo diferentes que seríamos ahora. Turistas venidos de los rincones más insólitos del planeta solo para fotografiarse cruzando un paso de cebra, digamos, el de Tesifonte Gallego con la Calle del Tinte (Edificio Publiké). El Carlos Belmonte lleno hasta la bandera, cantando el “You’ll never walk alone” con tal pasión que se escucharía desde los bares del Campus.

Familias enteras viviendo de centros culturales dedicados a la famosa banda, museos, comercios temáticos, amigos de instituto llamados Juanfran McCartney o Llanos Lenon. Quesos y vinos D.O. The Beatles exportados a China y USA por cantidades astronómicas. Entes públicos tratanto de sobrevivir con los royalties derivados de su extensa producción musical y sus continuaciones. En definitiva, seríamos más que una ciudad “entre Madrid y la playa” para quienes no han estado o “una ciudad para salir por la noche y punto” para los que sí. Seríamos la ciudad de la banda más influyente de la historia. Senseless.

 

La canción de hoy: “Here comes the sun” – The Beatles –

 

El coche de hoy: Chevrolet Sting Ray (1963-67*)

Chevrolet Sting Ray (1963)

* En otra entrada, hablamos de Chevrolet STINGRAY, pero hasta 1969 no se unieron Sting y Ray en una sola, por lo que este modelo se escribe tal cual aparece arriba.