Music!

 

Pasó por mi mente esta tarde, escuchando la canción del día (últimamente estoy unificando de escándalo los contenidos):

No voy a caer en la típica pregunta “¿Qué sería de nosotros sin la música?” porque es obvio que sería distinta, pero tal vez de no existir la música hubiésemos desarollado una habilidad alternativa como yo que sé, la magia, e igual seríamos capaces de teletransportarnos a nuestro antojo sin límite de distancia. Por tanto, ¿es la música la causante de la dependencia universal de los paises ricos en petróleo? No, realmente no lo creo.

Lo que realmente pasó por mi mente hace unas horas fue la dependencia de según qué sensaciones en función de la música. Recordar un mismo hecho o caer en utópicas ensoñaciones por varias notas, melodías, instrumentos y voces. No necesariamente pienso en el romanticismo que a algunos les provocan los temas de Pablo Alborán en las frías tardes de invierno, bombones y pañuelos. La misma intensidad emocional me provocan los Serbia al salir de la ducha que las instrumentales de Griffi mientras cocino un par de pechugas de pavo secas como cajas de cartón. La verdadera habilidad de la música está en que lo mismo que está siendo reproducido en una cabeza, tiene un color distinto si va con la música adecuada. La música es el payaso mimado de Mikolor. Mismo hecho, distinta emoción.

Como sé que algún día releeré esto y pensaré, ¿qué estás diciendo, Miguel? no está de más sacar a relucir la conclusión de todo esto, y es que, aunque parezca contradecir todo lo anterior, a veces la música no es necesaria para endulzar lo que ya sabe bien, siempre que el payaso de Mikolor sigue radiante aun cuando no haya música.

 

La canción del día: “Su día libre” – Quique González

 

El coche de hoy: Lamborghini 400 GT (1967)

1967-lamborghini-400-gt

Make my day happy

 

Pasó por mi mente ahora mismo, escuchando la canción del día (gracias FJSM):

Cuando se multiplican los flashbacks, las impresiones de haber estado ahí, cuando en circunstancias antagónicas se acaba volviendo al mismo escenario mental, cuando al abrir el garaje surge una sonrisa que evoca mil anécdotas y no es por ese coche en sí, cuando en la inagotable independencia existe un espacio latente, cuando los filtros de exigencia, de inconformismo ilimitado, de sensibilidades rectangulares y de lo que haya pasado por la mente sean tan altos como insuperables desde varios años atrás, cuando se admita la frialdad extrema como consecuencia de un antes y un después…cuando todo esto pasa, se hace imprescindible el control de los pasos y los impulsos, así como el momento de pensar, decidir y, sea cuando sea, actuar.

 

La canción de hoy: “Let me move you” – Jimi Hendrix –

 

El coche de hoy: Ferrari Dino 256 GT

Ferrari 246 Dino GT

The Beatles

 

Pasó por mi mente ayer, camino de Guardamar:

Que los Beatles fueran albaceteños. Lo diferentes que seríamos ahora. Turistas venidos de los rincones más insólitos del planeta solo para fotografiarse cruzando un paso de cebra, digamos, el de Tesifonte Gallego con la Calle del Tinte (Edificio Publiké). El Carlos Belmonte lleno hasta la bandera, cantando el “You’ll never walk alone” con tal pasión que se escucharía desde los bares del Campus.

Familias enteras viviendo de centros culturales dedicados a la famosa banda, museos, comercios temáticos, amigos de instituto llamados Juanfran McCartney o Llanos Lenon. Quesos y vinos D.O. The Beatles exportados a China y USA por cantidades astronómicas. Entes públicos tratanto de sobrevivir con los royalties derivados de su extensa producción musical y sus continuaciones. En definitiva, seríamos más que una ciudad “entre Madrid y la playa” para quienes no han estado o “una ciudad para salir por la noche y punto” para los que sí. Seríamos la ciudad de la banda más influyente de la historia. Senseless.

 

La canción de hoy: “Here comes the sun” – The Beatles –

 

El coche de hoy: Chevrolet Sting Ray (1963-67*)

Chevrolet Sting Ray (1963)

* En otra entrada, hablamos de Chevrolet STINGRAY, pero hasta 1969 no se unieron Sting y Ray en una sola, por lo que este modelo se escribe tal cual aparece arriba.

 

Cambio horario

 

Pasó por la mente de mi madre hoy, a las 14:28:

“Con esto del cambio de horario, llevo un descontrol tremendo”.

Cambiaron la hora hace tres semanas.

 

La canción de hoy: “The invisible girl” – Parov Stelar Trio

El coche de hoy: Aston Martin DB5 (1963)

Aston Martin DB5 (1963)

Montero

Pasó por mi mente el sábado pasado, en el concierto de los Serbia:

Montero. Una carretera maltrecha. Rectas interminables. Paisajes abrasados. Miradas abandonadas. Rayas blancas debajo y encima del rockstar a 120 mph. Las primeras acusan el paso del tiempo aunque permanecen. Las segundas entre billetes desaparecen. Viajan por placer, viven por necesidad. Ven cruzar salicores con forma de ciervos. No hay sol que por bien no venga. Respiran éxito y son buenos porque they never think of the future. Montero.

 

La canción de hoy: “Montero” – Be Careful this is Serbia –

 

El coche de hoy: Ford Mustang Boss (1969)

Ford Mustang Boss 1969

Hipsters

Pasó por mi mente esta tarde, tras comprobar la repercusión mediática sobre la muerte de Jesús Franco:

Si me hubiesen preguntado ayer, sinceramente hubiese contestado “ni idea de quién es”. Hoy entro a ponerme al día de lo que ocurre en el mundo, y veo que es noticia importante en periódicos digitales, algún que otro blog y trending topic en Twitter. Por supuesto, hordas de modernos de barrio lloran la muerte de un genio “B” al que probablemente ni conociesen.

Si les quitas Google desde ayer y les preguntas por un par de películas, el silencio sería extremadamente incómodo en más de la mitad de los Starbucks que frecuentan con sus Mac, sus Converse desgastadas y sus paradójicas quejas contra el sistema y el imperialismo que ellos mismos alimentan. Viven de las ideas de quienes sí las defendieron, con mayor o menor motivo, y se proclaman coolhunters de todo aquello que les conceda la aureola de trend-setters, pero la competencia entre ellos es tan alta que la abundancia de originalidad los convierte en vulgares.

A mí no me convencen, ni con sus fotos de Instagram sobre libros de Kafka y Dostoevski ni con sus discos de The Killers o The Strokes. Confunden la autenticidad con la apariencia. Son hipsters y viven de la opinión ajena, aunque proclamen lo contrario.

La canción de hoy: “Mirrors” – Justin Timberlake –

El coche de hoy: Lexus LF-LC Concept 

Lexus LF-LC